Madrid (España)Es diario encontrarse con la expresión "estas cosas solamente pasan en este País" o "que argentina es la Argentina", como si la culpa de muchas de las desventuras que nos suceden fueron "por culpa del País". Bueno, lamento decepcionarlos. La famosa frase acuñada por una publicidad de ginebra que decía que "en Europa no se consigue" no puede ser aplicada a piquetes, cortes de calles, manifestaciones o huelgas de trabajadores. Sí, hablo de hoy: en pleno siglo XXI.
Esto que cuento me ocurrió estando en medio de mi viaje a Francia, por cuanto podría figurar dentro de ese mismo posteo, pero decidí no hacerlo de esa forma. Yo me encontraba en París y diseñé un plan magistral para "escaparme" y pasar una semana en España. Ese plan incluía la visita al País Vasco, la tierra de mis ancestros y un viejo sueño pendiente desde que tengo uso de razón. Yo me dirigiría de París a Annecy (en la Saboya francesa) y allí estaría unos días. Tenía dos opciones: o regresar a París con el contingente con el que había viajado a Annecy, o tomar un tren que me llevara directamente desde Annecy hasta Barcelona o Madrid. El primero de dichos destinos se esfumó con suma rapidéz: no hay trenes desde Annecy a Barcelona; la vía era hasta Madrid. Y allí ocurrió el "detalle" que vengo a contar.
Una tremenda huelga de transporte de cabotaje cerró a toda Francia durante una semana. La medida de fuerza de los trabajadores se basaba en pedidos por mejoras salariales, pero más que nada en una lucha que estaba muy candente en ese momento: evitar que la edad jubilatoria se elevara a los 65 años de edad para los hombres y 60 años de edad para las mujeres (topes etarios con los que contamos en Argentina desde hace mucho). Y la medida se sintió muy fuertemente. No hubo ni vuelos que partieran o llegaran a cualquier lugar de Francia desde el resto de Europa, tampoco buses, ni siquiera -y he aquí la cuestión- trenes. El famoso euralpass con el cual uno puede recorrer casi toda Europa en un viaje de tren, se había convertido en esa semana en menos que un simple souvenir... Por ende, o tenía uqe hacer el camino "a dedo" y luego cruzar a pie los Pirineos, o regresar a París con el resto.
Obviamente no puedo tomar como un castigo el haberme quedado varado una semana en París... Eso sería un despropósito, además que las razones de la huelga eran más que justificadas. Pero la medida de fuerza sí me impidió conocer Euskalherría... Y fue una pena que sentí en grande. Vuelto a París, me recorrí todo lo que no había podido, asi que puedo decir satisfecho que conozco todo el circuito parisino como la palma de mi mano. Incluso me saqué el gusto de un premio consuelo: en una mañana de plena lluvia otoñal, visité la tumba de Jim Morrison en el cementerio de Perré Lachaise.
Pero estoy desviándome del motivo del posteo. El hecho fue que las grandes huelgas de transporte ocurren y muy fuerte en Europa. Una única esperanza asomó al final de aquella semana: un viaje relámpago a Madrid, por tren, y una estadía que durase un día y medio en la capital española. Y así fue: conocí Madrid por un día y medio. Ello me fue suficiente para visitar el Museo del Prado, por supuesto.

Quedé completamente deslumbrado por las pinturas de Goya. Cualquie cosa que yo pueda escribir aquí queda sin sentido, totalmente insuficiente para lograr transmitir por completo lo que es contemplar esas pinturas. De hecho, el museo posee un ala completa dedicada no solamente al pintor, sino a períodos de su obra. Una de las salas está dedicada a las "pinturas negras". Altísimamente recomendable.Aquí posteo algunas de las pinturas que más me impactaron y sus razones: "Fernando VII" y "Fernando VII con manto real". Los retratos de la familia real son todos excelentes, sobre todo los del Rey "Padre" y los de la familia en conjunto, pero también los de Fernando. En especial por lo siguiente: si uno ve las pinturas desde lejos, lo ve a Fernando, ve un retrato y lo ve "parecido" -aunque jamás podremos conocer al Fernando original. De hecho, todos los retratos "oficiales" de Fernando VII son de Goya-, pero si uno se acerca a las pinturas ve la verdad: la VELOCIDAD con la que Goya pintaba...!! Las medallas estrelladas del rey estan hechas con puntazos de pinceladas!! como si estuvieran hechasa los apurones!! Y de lejos uno ve la estrella perfectamente! El manto real de Fernando posee un borde increíblemente pintado... solamente visible si se ve desde cerca.
Otras pinturas son también de las más conocidas: "Los fusilamientos del 3 de mayo de 1808", por ejemplo. Es una de las más conocidas. Dan verdadero pavor las expresiones de los rostros... lo negro de la pintura, lo oscura. Pero lo que más me sorprendió de esa obra fue cómo resalta el
blanco: la camisa de la primera figura (el primer hombre, de brazos extendidos, con rostro de terror, a punto de ser fusilado) y los detalles como las tiras en los rifles del pelotón de fusilamiento (blancas). Teóricamente se van pintando los colores claros primero, porque con el pincel uno va tiñendo los colores con el que usó después. De modo que si decido usar el blanco al final, siemrpe tendré el pincel sucio y por ende lo único que conseguiré son tonos muy claros de gris, pero nunca el blanco. Del mismo modo si uno cambia el pincel (que es lo que se habitúa hacer para que no ocurra lo anterior), el blanco se irá mezclando con lo que ya pinté, más aún si son tonos oscuros los que ya tengo. Bueno, esto no pasa en "Los fusilamientos...", los tonos de blanco son brillantes, gruesos, bien definidos, bien cargados (muy, muy impresionista) y siguen siendo blanquísimos.Otra pintura: "El coloso" (una de las "pinturas negras" de Goya). Lo que llama la atención es la extraña posición del gigante: de perfil, pero de espaldas. Lo que evidentemente me impresionó fue el posible significado, mas que la pintura en sí. ¿De qué huye el pueblo? ¿Del gigante? El posee los ojos cerrados... parece no darle importancia a ese gentío que corre a una velocidad casi automovilística. La bruma que rodea la figura... Esta pintura no esta tan cargada quizás como las otras, pero es extraña...

Y la última, un clásico: "La maja desnuda". Caigo en un lugar muy común, lo sé. Es la obra más conocida de Goya (y poy eso no la posteo, por considerarlo innecesario). Y no obstante de conocerla hasta el hartazgo, es excelente. Y si me dan a elegir, prefiero la desnuda. La vestida es un poquitin más pequeña... Creanme.
Por supuesto que estuve en Plaza Mayor, me saqué una foto debajo del magrullo y recorrí las calles de Madrid: la Gran Vía, pasando por El Corte Inglés, Ventas... Estuvimos paseando con mi amiga Anita y su preciosa hija: Azul. Y me traje el mejor gusto que podría haberme traído: conseguí la camiseta de la selección vasca de fútbol! Un hallazgo que solamente pude encontrar gracias alaguante de mi amiga... ¡Gracias Anita!!
Luego otra gran amiga mía completaría el cupo de souvenires de allá: ella especialmente se ocupó, en un posterior viaje suyo, a traerme una enorme bandera republicana... Que puedo decir de ese gesto de Laura. ¡Ella es un sol!
Ahora que lo veo, eso es lo que me traje de España: la rectificación de que tengo dos grandes amigas en Anita y en Lau.
