Hong Kong (China)Imaginen el viaje más largo que uno pueda hacer alrededor del globo. Imaginen el hecho que significa que uno llegue allá y no sepa no qué hora es (algo común cuando uno se va de viaje más o menos largo) sino qué día es...!! Si existen lugares que literalmente se hallan ubicados a la vuelta de la Tierra, creo que no hay uno más lejos (a excepción de Japón tal vez). Pues bien, a ese lugar tuve la oportunidad de ir: a Hong Kong.
Hong Kong fue furante un siglo (o más) colonia británica. Y lo fue hasta hace bastante poco. Con la llegada del nuevo milenio, Hong Kong pasó a manos de la República Popular de China; pero su inclusión fue muy particular: si bien forma parte del territorio chino, su administración y y su sistema económico permanecen diferenciados de la China comunista. Allí se habla de "un país, dos sistemas": por un lado, la China continental con su sistema comunista y por el otro algunos territorios exceptuados, como ser la isla de Taiwán y los territorios ubicados en lo que es Hong Kong con un sistema capitalista.
En temas burocráticos de viajes, y si por algunas de esas casualidades les toca ir, quien viaje con pasaporte argentino no necesita visa para ir a HK, pero sí para ir a la China continental. La visa sale cerca de los $90 (en pesos argentinos, y unos 30 dólares estadounidenses) y se saca en la embajada de China en Buenos Aires. Allí les van a decir que el pasaporte les deja ir solamente a la isla de HK, y que necesitan visa para cruzar a la ciudad de entrente del centro, que es la ciudad de Kowloon. Es mentira. Se puede pasear libremente con el pasaporte argentino por todo el
En la segunda foto satelital podrán ver la ciudad de HK, que está en el margen norte de la costa de la isla omónima, y la ciudad de Kowloon en frente. Muy poca gente o casi nadie vive en el centro (es decir en la ciudad de HK), donde se encuentran los grandes edificios de las corporaciones multinacionales y los bancos (el Bank of China y el HSBC tienen flooores de edificios). Todo el mundo vive en Kowloon, que sería como el barrio contiguo y que a decir verdad de "ciudad super moderna" no tiene nada. Yo la comparo como una gran "Once" (barrio de la ciudad de Buenos Aires, con muchos comercios callejeros y de pocos recursos). Los edificios son grises y viejos (como se ven en la foto). Evidentemente, allí no está el "mundo super moderno" que se ve en las películas de James Bond y que le venden a uno en los folletos de viajes...
Una de las cosas que más me llamó la atención, por ejemplo, fue el tema del dinero. En HK hay una moneda única, pero no un billete único. ¿Qué quiero decir? Cuando uno habla de un Peso, un Real, un Dólar, un Euro, siempre se está refiriendo a una serie de billetes iguales emitidos por un mismo banco, generalmente el banco central del país en donde uno esté. En HK no. La emisión de billetes corre por cuenta de los bancos privados, ya que no hay una banca pública. Por ende tenemos un billete de 20 dólares honkoneses emitido por el HSBC y otro completamente diferente, pero por el mismo valor, emitido por el Bank of China. Una locura ya que difieren en color y hasta en tamaño. Toda una complicación para los turistas!El viaje en sí es larguísimo: dura un día y medio completo en el avión! Como no hay vuelos directos tan largos, la trayectoria mía fue: Buenos Aires - Sao Paulo - Johannesburgo - Hong Kong, para la ida y para la vuelta... Y créanme que uno llega agotado...
Paralelamente a los edificios de acero de los bancos del centro, en la Isla de Lantau se encuentra la estatua gigante del Buda (ver foto) que se encuentra frente a un convento religioso chino, el único al parece con doble techo en toda China (ver foto). Recomiendo hacer esa visita al Buda. Es verdaderamente imponente y el lugar está rodeado de paz.
Sin embargo no todo está bien en "la ciudad super moderna" de HK. Hay movilizaciones sociales que son muy numerosas y que tienen que ver con pedidos de democracia. El detalle que no mencioné hasta ahora es que los ciudadanos de HK no votan a sus representantes...
Esto es extraño en lo que significa una identificación cultural, pero matices de conservación de estilos de vida anteriores. No hubo revolución en Hong Kong, la hubo en el resto de China. Por ende, la situación política y los reclamos sociales en HK son diferentes y más "occidentales", si se quiere. Más allá de ello, la policía no tiene experiencia en disturbios y ante cualquier movilización numerosa acostumbra reprimir sin gradualidad. Un dato: aunque HK sea China, las líneas medias policiales son ingleses... Salvo el jefe máximo de la policía (que es oriental) el resto -es decir todos los oficiales- son occidentales (británicos). Por ende, no es raro entender que los hongkoneses se siguen sintiendo "vigilados" por la corona...Qué más... El culto religioso es a los ancestros, y se suelen ver pequeños alteres en las calles. Es una ciudad limpia, aunque no por las noches. Uno de los peores recuerdos que me llevo de HK es el nauseabundo olor que emerge de las cloacas y que ocupa zonas enteras en los barrios de la ciudad. Es un olor penetrante, semejante a los desechos de la comida local. Eso me lleva a
recordar la comida... Obviamente mucho arroz y té (sirven té caliente de cortesía al entrar a casi cualquier restaurante). La falta de carne vacuna se hace notar, sobre todo para un argentino... La alternativa (para nada comparable) es la carne de cerdo, la cual intentan meterla en todo lo que pueden. Incluso hay "caldo de cerdo" (poco recomendable). Son comunes las pastas (aunque algo caras), los brotes de soja y demás comida que podemos frecuentar en cualquier restaurante chino de nuestra ciudad. La gente es bastante cordial en el trato personal, aunque es MUCHA. La velocidad de los transeuntes es tal que es común que a uno lo topen en la calle. Inmediatamente ellos se arrepienten y piden disculpas, pero no poseen ciudado en llevarlo a uno por delante. Las horas pico son despiadadamente asinadoras, a tal punto que el centro de HK se conviernte en peatonal (y no estoy hablando de un par de calles, sino de todo el centro) para que puedan circular los millones que salen de sus trabajos. La vida social es muy poca. La diversión allá es salir de los trabajos para ir de shopping, cenar pronto (tipo 20hs) y acostarse temprano (tipo 22hs). Las únicas salidas que suelen hacer son a los karaoké (sí, son bastante aburridos...).Datos importantes: no hay locutorios. Hay pocos lugares con internet y las cabinas telefónicas están en la calle. Si bien la conexión es relativamente barata, la diferencia de cambio por supuesto no nos favorece (anda en algo así como 1 dólar HK = 7 $ argentinos).
Más allá de todo, fue una experiencia única. Super interesante para ver una cultura totalmente diferente y a la vez similar en esta burbuja global...
